
Me contaron que ibas a la deriva...
y te distrajo el canto de una sirena,
pasión fugaz,
made in Villa Lugano,
hasta que te dio desgano.
Escapabas de Alcatraz
noches de alcohol
sin mirar atrás...
de pronto todo se conspiró,
se volvió sutil y...efímero...
eso quisiste creer...
imaginando sus alas
casi un suspiro ...
Transitaste las delgadas líneas
mientras la paloma se posaba en tu hombro
Se miraron y...se anestesiaron.
No quisiste ver sus heridas ,
mucho menos tus cicatrices y llagas,
eran mortales
y vos en el fondo lo sabías...
Ella las abrió un día de golpe.
Un certero golpe.
Entonces la noche te envolvió en llanto ,
en desesperación y engaño,
se había roto el nuevo encanto.
Anestesia e impotencia,
impotencia y anestesia.
Caminando rayas blancas que marcaban cordura
y ahogaban brebajes,
licores sabores e ilusiones.
Anestesia y placer.
El Sr.Highlander quiso atravesar un límite más,
pero olvidó esta vez que se hallaba en terreno sagrado.