
Envolvió su corazón una enredadera de espinas.
LLegó la noche, el silencio, y la calma.
Vinieron de la mano de Dolores, Angustias y Soledad.
Serena, Paz, Gracia y Amparo le fallaron.
Se acurrucó en su lecho maltrecho
y la llamó a Vida.
La que no le hablaba ni le contestaba,
la que se negaba a dar respuestas,
la que solo miraba.
Vida sabía que detrás de todos
había llegado su hermana,
con la que a cada rato tropezaba.
Eran tan distintas...tan opuestas...
Pero a veces jugaban..
y de la gente se burlaban.
Esa noche todos las increparon.
Ambas estaban frente a frente,
a los pies de ese lecho maltrecho
de la mujer que lloraba y suplicaba.
Seguía llamando a Vida
sin obtener respuesta.
Pero Vida y su Hermana ,
sin que las vieran,
cambiaron sus ropas...
Por la mañana...solo quedó Silencio
y llegó Paz pero sin Esperanza.
otra vez las hermanas cambiaron de ropas y roles...
A las doce del mediodía partió el cortejo.
Era poca gente...
solo los muy cercanos...
Vida desde una esquina los vió pasar.
En la vereda de enfrente estaba Muerte,
su gemela.
Ambas habían hecho nuevamente un pacto.
Cruzaron sus miradas y sonrieron.
Con la satisfacción que da un trabajo bien hecho.
La mujer, finalmente ,recibiría todas las respuestas.